jueves, 9 de marzo de 2017

Retorno por Entroido

El "Entroido" ya está aquí. Nuestra ciudad y villas, ya se comienzan a disfrazar y vivir esta época del año donde ser crítico y satírico, es políticamente correcto. Comenzaron compadre y comadres, en breve, llegaran los días grandes. En estos días, veremos a multitud de personas por calles principales de Verín, Xinzo... hasta notaremos el aumento de gente en Ourense capital. También será el momento en que los instituciones, hosteleros y medios de comunicación, comenzaran a hablar de cantidad de turistas o de los porcentajes de ocupación de los establecimientos hoteleros en la provincia.

Nadie puede negar, que nuestro carnaval es diferente y especial, que atrae a muchísima gente para conocer nuestras tradiciones y de paso nuestra gastronomía. En esos días pasearemos por el centro y veremos muchísima más gente que de costumbre. Habitualmente nos preguntamos ¿Pero donde se mete toda esta gente el resto del año? La respuesta políticamente correcta será, turistas que vienen a conocer nuestra provincia. Seguramente muchos son turistas, pero fijándonos en la cara de la gente, nos vamos dando cuenta que muchas de esas caras nos suenan de hace años, recordamos caras de cuando éramos niños e íbamos al colegio o al instituto. En ese momento, es cuando te das cuenta que igual no son los típicos turistas sino que son ourensanos que vienen a ver a su familias y amigos, pues vemos a los abuelos de Ourense paseando con sus preciosos nietos de Madrid, Barcelona...

Puede ser "a morriña" o tal vez la adicción a la radiación al radón, pero la gran cuestión no es porque vuelven nuestra gente siempre que puede a casa, lo realmente importante es porque se sigue marchando la gente, porque nuestra provincia es una gran potencia en la exportación de personas y no en la venta productos agrícolas o industriales. Quizás las políticas de las instituciones, debería estar encaminadas en retornar y afianzar nuestra población, pero no como turistas, sino como trabajadores de calidad y de manera permanente. Una importante reflexión que debemos hace es, que si somos los grandes trabajadores de la península lo raro es que no seamos la gran provincia del trabajo.


Ourense tiene un problema de envejecimiento y de despoblación, cada año somos menos ourensanos en Ourense. Salvo cuando son fiestas o vacaciones, en esos periodos volvemos a conquistar nuestras calles. No obstante, hay cierta población que no hace falta que vuelva, son aquellos que por tener dinero o vivir en una gran metrópoli, piensan que todo el mundo debe hacer les la pelota o dejar que hagan y digan lo que quieran. El problema no son solo ellos, que tiene unos aires de grandeza rancios y casposos, el problema real son aquellos establecimientos serviles que por una compra en rebajas de unos poco cientos de euro son capaces de olvidar que el resto del año vive de los vulgares ourensanitos que compramos de decenas en decenas de euros.